INTERPRETACIÓN DEL TEST DE AUTOESTIMA
A continuación podrás leer cada uno de los aspectos que integran la autoestima. Los porcentajes de alto, normal o bajo son puramente indicativos, habrás de interpretarlos de manera orientativa y flexible (por ejemplo, un porcentaje de 38 es normal-bajo, y otro de 30 es bajo-normal) pero para no hacer muy complicada la orientación interpretativa se han establecido sólo esos tres grupos.
Asertividad: Es la capacidad de reafirmar tus derechos frente a las exigencias de los demás sin llegar a la agresividad o a la violencia. Una persona con una asertividad fuerte (más de un 65%) tendrá excelentes cualidades para triunfar en el trabajo o socialmente, y dispondrá de una buena capacidad de autocontrol emocional ya que se sentirá seguro ante las exigencias de los demás o los retos planteados por la vida. Con una asertividad normal (entre el 35% y el 65%) tendrás buenas capacidades para luchar por tus objetivos y relacionarte con los demás aunque es posible que haya veces donde te falte capacidad de lucha o reafirmación. Con una asertividad baja (menor que el 35%) los problemas parecerán muchas veces insalvables y el sentimiento de inseguridad o indefensión frente a los demás o frente a la vida se hace muy marcado, y aunque haya otras buenas capacidades personales la falta de asertividad genera un fuerte temor y una necesidad de escapar de las situaciones difíciles con lo que es posible que alguna áreas de la vida se vean dañadas. (Para más información sobre la asertividad lee Desarrolla tu Asertividad).
Inteligencia Emocional: Es la capacidad para poder identificar y controlar tus emociones así como la capacidad de comprender los estados emocionales de los demás. Una persona con una inteligencia emocional alta (más de un 65%) tendrá recursos magníficos en su vida para poder establecer relaciones personales positivas, decidir objetivos vitales, o afrontar éxitosamente las contrariedades que le sobrevengan. Con una inteligencia emocional normal (entre el 35% y el 65%) dispondrás de buenas cualidades como las anterioremente descritas para poder conocer y comprender tus reacciones emocionales y las de los demás aunque es posible que en algún momento tengas dificultades a la hora de entender y manejar tus emociones o las relaciones con los demás. Si tu inteligencia emocional es baja (menor que el 35%) es posible que a lo largo de tu vida se generen situaciones problemáticas en las relaciones personales que no comprendas muy bien a qué son debidas como también puedes sufrir conflictos emocionales caracterizados, o bien por la exaltación y el descontrol emocional, o por la inhibición y pérdida de contacto con tus emociones.(Para más información sobre la asertividad lee Desarrolla tu Inteligencia Emocional).
Autocrítica: Es la forma de tratarse críticamente uno a sí mismo. Cuestionarse, exigirse, compararse, desvalorizarse o inferiorizarse son formas típicas de ejercitar la autocrítica con uno mismo. La forma más habitual es mediante el autodiálogo interno, ese discurso donde nos vamos diciendo cosas negativas que ni siquiera cuestionamos y que las aceptamos como si fueran verdad. Si tienes una autocrítica fuerte (más de un 65%) nunca podrás sentirte satisfecho de tus éxitos y consecuciones ya que te sacarás algún tipo de defecto o buscarás la forma de aguarte la fiesta pensando si has conseguido algo bueno, que es por pura suerte, que no te lo mereces o que no tardarás en perderlo. Esto te puede generar tendencias depresivas. Si tu autocrítica está en unos niveles normales (entre el 35% y el 65%) tendrás las tendencias descritas anteriormente más suavizadas, no te exigirás ni criticarás de manera desmesuradas o insistente, pero tendrás momentos donde es posible que te acuses o crítiques más de la cuenta. Si tu autocrítica es baja (menor que el 35%) tendrás grandes ventajas para moverte por la vida ya que aunque cometas fallos y equivocaciones tendrás una buena capacidad para encajarlos sin criticarte ni lastimar tu autoestima con lo que se te abren muchas puertas en la vida: pérdida del sentido del ridículo, persistencia en los proyectos, capacidad para tener buenas relaciones personales, buen humor y ánimo, etc. (Para más información sobre la asertividad lee Positiva tus pensamientos).
Autoestima física: Es la percepción que tienes de tu cuerpo y apariencia física. Si tienes una autoestima física alta (más de un 65%) es que te sientes bien con tu físico y la apariencia con la que te presentas ante los demás. Si tu nivel de autoestima física es normal (entre el 35% y el 65%) tu aspecto físico no supone ningún problema para tu autoestima, en general estás satisfecho con tu cuerpo, pero es posible que tengas momentos donde experimentes inseguridades físicas por tu apariencia. Si tu nivel de autoestima física es baja (menor que el 35%) es muy probable que te tengas complejos relacionados con alguna parte de tu cuerpo y riesgo de distorsionar tu imágen física así como generar comportamientos de huida de las situaciones donde crees que existe riesgo de ser rechazado o criticado.
Capacidad para el trabajo (o el estudio): Se trata de tu capacidad para desarrollar bien tus actividades ya sean de trabajo o de estudio. Si tienes una capacidad de trabajo alta (más de un 65%) es que dispones de muy buenas cualidades para el desempeño de tus actividades de trabajo o estudio. Si tienes un nivel normal (entre el 35% y el 65%) te cuesta más alcanzar tus metas profesionales o académicas pero al final puedes conseguirlas. Si tu capacidad para el trabajo es baja (menor que el 35%) tienes importantes dificultades para el desempeño de una actividad con lo que tu autoestima personal es posible que se resienta de manera importante por este hecho.
Relaciones sentimentales: La capacidad para establecer buenas relaciones sentimentales es uno de los apectos más importantes relacionados con la autoestima. Si tienes un nivel alto de capacidad para las relaciones sentimentales (más de un 65%) es muy posible que hayas tenido muy buenas relaciones donde hayas hecho sentir bien a tu pareja y tu también te hayas sentido muy feliz o incluso aunque hayas tenido malas relaciones sentimentales has tenido una gran capacidad para no sentirte herido y salir bien parado de ellas. Si tu nivel para las relaciones de pareja es normal (entre el 35% y el 65%) demuestras que tienes capacidad para desarrollar buenas relaciones aunque en algunas ocasiones tengas comportamientos que complican o dificultan tu vida de pareja. Si tu nivel es bajo (menor que el 35%) es muy probable que tengas comportamientos inadecuados para la convivencia de pareja que te llevan a tener más conflictos de la cuenta, y en muchas ocasiones creerás que el problema es de tu pareja.
Relaciones sociales: La capacidad para tener buenas relaciones sociales es fuente de satisfacción personal y por tanto de autoestima. Si tienes un nivel alto en tu capacidad de relaciones sociales (más de un 65%) serás una persona con bastantes amigos y conocidos, disfrutarás del encuentro con la gente y obtendrás muchos beneficios sociales, profesionales y económicos, gracias a tus habilidades de relación. Si tu nivel de relación social es normal (entre el 35% y el 65%) tendrás una buena disposición a relacionarte y gestionarás bien tus contactos aunque a veces te supondrá un cierto esfuerzo y tendrás momentos de rechazo hacia los demás o de incomodidad en tus relaciones aunque lo podrás superar sin mayor problema. Si tu capacidad de relación social es baja (menor que el 35%) serás una persona que te disgusta relacionarte con los demás con un agudo sentido crítico tanto hacia los demás como de los demás hacia tí. Todo ello puede hacer que pierdas buenas oportunidades y que tengas una actitud demasiado introvertida o reservada.